Aplica Gestión Ambiental mano dura contra tiraderos clandestinos
Con el objetivo de preservar la imagen urbana y proteger los ecosistemas locales, la Coordinación de Gestión Ambiental del Gobierno Municipal cerró el año 2025 con un balance de intensa actividad regulatoria.
La dependencia no solo se limitó a la vigilancia, sino a la recuperación de espacios públicos para las familias neolaredenses.
Durante el ejercicio 2025, la coordinación atendió un total de 708 quejas específicas relacionadas con predios no autorizados, tiraderos clandestinos y desechos en la vía pública; de estas intervenciones, 239 derivaron en la aplicación de multas directas tras confirmarse violaciones a la normativa ambiental.
“El objetivo principal del gobierno municipal no es multar, sino hacer una conciencia, crear el cuidado y la preservación de los lugares, de las áreas verdes, de los espacios públicos, porque es para el disfrute de todos. Tenemos espacios muy hermosos, de recreación que ahora podemos disfrutar. Entonces es de esta manera que nosotros solicitamos a la ciudadanía, el cuidado”, señaló Tania Taboada Blanco, coordinadora de Gestión Ambiental.
Las sanciones económicas no fueron menores, oscilando entre las 10 y las 500 UMAs (Unidad de Medida y Actualización), dependiendo de la gravedad de la infracción.
Las autoridades destacaron que las multas más severas se aplicaron a ciudadanos y empresas sorprendidos en flagrancia, es decir, en el momento exacto en que realizaban el vertido ilegal de desechos.
A pesar del rigor en la aplicación de la ley, los titulares de la dependencia enfatizaron que el fin del gobierno municipal no es la recaudación, sino la educación ambiental.
Según los reportes, la difusión de las sanciones ha generado un efecto de "conciencia por información" entre la ciudadanía, quienes ahora perciben un gobierno más atento y presente en la supervisión de los reglamentos.
Durante el año pasado, se registraron más de 2 mil atenciones y reportes a través del Sistema Integral de Gestión de Atención (SIGA). Entre los servicios más comunes destacaron: Conflictos vecinales por invasión de ramas de árboles, acumulación de basura en predios privados y a eguimiento y solventación de cualquier reporte que afecte el entorno ecológico.
La inspección y vigilancia se ha intensificado en los puntos de reciente rehabilitación y creación, como la Plaza de la Mujer, el Parque Viveros, el Parque El Laguito y otros espacios recreativos que hoy lucen renovados.