No me busques mamá, ya estoy muerto
Alan Eduardo Cárdenas Torres desapareció el 30 de julio de 2017 cuando se encontraba en la cancha de la colonia Nombre de Dios, en Chihuahua.
La familia del joven de 26 años comenzó un viacrucis para encontrar a Alan, pero fue hasta diciembre de 2018 que se localizaron sus restos en la sierra de Nombre de Dios.
La madre de este, recibió un mensaje del mismo a través de sus redes sociales dos meses después de desaparecer: No me busques mamá, ya estoy muerto.
Ella le respondió con “¿eres tú, hijo?”, aunque nunca obtuvo una segunda respuesta.
Ahí fue cuando las autoridades nunca más volvieron a investigar.
Añadió que tiempo después que los mensajes que recibió fueron escritos por una mujer que decía tener información sobre lo que había ocurrido con su hijo: “Me dijeron que le hicieron muchas cosas feas y está muerto”.
Gracias a la ayuda de la agrupación “Justicia para Nuestras Hijas”, la Fiscalía reactivó la investigación en septiembre del 2018, encontrando así los restos del joven, expuestos, no enterrados, en una zona en donde la familia había buscado previamente.