Enfrentan productores de tortilla de maíz temporada baja en ventas
Tras el incremento de 2 pesos por kilo aplicado el pasado 1 de mayo, el precio de la tortilla ha logrado estabilizarse en la región. Sin embargo, el sector enfrenta actualmente su periodo más crítico del año debido a la llegada de los meses de julio y agosto, históricamente reconocidos por registrar las ventas más bajas, informó Filadelfo Medellín Ayala, presidente de la Asociación de Productores de Tortilla de Maiz.
Medellín Ayala señaló que, a pesar de que el aumento en los costos de las harinas se presentó a mediados de abril —con un impacto de alrededor de mil pesos por tonelada—, los productores locales postergaron el ajuste a los consumidores hasta el inicio de mayo, siendo una de las ciudades que más tardó en reflejar el incremento.
Tras una primera semana de incertidumbre en el mercado, los precios actuales se han consolidado en el kilogramo de tortilla, que se comercializa entre los 30 y 32 pesos.
Mientras que los paquetes en perifoneo, tienen un costo de entre 22 y 24 pesos por presentaciones de 750 a 800 gramos.
El kilo de masa se ubica en un promedio de 28 a 30 pesos.
El líder de los tortilleros previó que, de no presentarse un evento extraordinario, estos costos se mantendrán vigentes durante los seis meses restantes del año, ya que por el momento no se vislumbran nuevos incrementos en el gas (LP o natural) ni en la harina.
El presidente de la asociación explicó que los meses de julio y agosto representan un reto importante para las aproximadamente 30 a 32 tortillerías operantes en la zona. De acuerdo con Medellín Ayala, la disminución en el consumo se debe principalmente a dos factores estacionales como el factor climático, las altas temperaturas de la temporada provocan de manera natural una disminución en el consumo de la tortilla por parte de la población; ademá del periodo vacacional con el cierre de las escuelas altera las rutas diarias de las familias. Al no haber flujo de padres que habitualmente compran en los establecimientos cercanos a los planteles al recoger a sus hijos, las ventas disminuyen y el consumo se desplaza hacia las tiendas o camiones de perifoneo.
Ante este panorama y con el fin de obtener un mayor margen de utilidad, Medellín Ayala destacó que los industriales del sector han comenzado a diversificar su mercado.
Varios compañeros ya no se limitan a la venta exclusiva de los productos tradicionales (masa y tortilla), sino que han integrado a su oferta tótopos y tostadas para mitigar la estacionalidad de las ventas y evitar que todo el negocio dependa de un solo producto.
Finalmente, el representante estimó que el consumo de la tortilla comenzará su reactivación a partir del mes de septiembre, a la par de la disminución del calor y el regreso a las actividades escolares.